Rusia y Argentina

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Rusia-Argentina - 130 años de las Relaciones diplomáticas

En octubre de 2015, Rusia y Argentina celebraron el 130º aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas.

Desde el principio, los vínculos sociales y culturales ocuparon un lugar importante en las relaciones entre nuestros países. Éstos no cesaron incluso en los períodos cuando los contactos oficiales por algunas razones dejaban de funcionar.

Los argentinos fueron entre los primeros en Latinoamérica en conocer la cultura rusa. En el límite de los siglos XIX y XX aquí se dan a conocer las obras de Dostoevski y Tolstói, luego de Chejov y Gorki. Casi al mismo tiempo la música de Chaikovki, Rimski-Kórsakov, Músorgski y Scriabin entran en el repertorio de los intérpretes argentinos. En 1908, el teatro «Colón», repleto de gente, aplaude a Fiódor Chaliapin. En 1917, el ballet ruso dirigido por Diaguilev actúa triunfando en Buenos Aires y provoca aún más interés del público argentino hacia la cultura rusa.

Las relaciones humanitarias recibieron un fuerte impulso con la creación en 1925 de la Sociedad de Relaciones Culturales de la Unión Soviética (VOKS).

La VOKS estableció contactos con las sociedades de amigos de Rusia Soviética en la Argentina: «El Comité de apoyo a los estudiantes rusos» y «La Asociación de amantes del Arte», así como con diferentes editoriales, museos y universidades, iniciando la cooperación de estas con las instituciones científicas y culturales soviéticas.

Una importante delegación argentina asiste al Congreso de los amigos de la URSS, organizado por la VOKS en 1927 en Moscú.

En los años 1930, en Buenos Aires se presentó el teatro de cámara Taírov, mientras que los actores del Teatro de Arte de Moscú (MJAT) hicieron conocer a los argentinos el sistema Stanislavski. En el escenario del «Colón» nuevamente brilla Fiódor Chaliapin, cuya escultura en forma de busto adorna desde aquel entonces uno de los salones del teatro.

En Rusia aparece y se hace popular un nuevo estilo musical — el Tango, que se interpreta en el idioma ruso acompañado con la música argentina.

Las relaciones sociales se mantienen y adquieren nuevo contenido en los tiempos de la Segunda guerra mundial, cuando muchos argentinos apoyaron al pueblo soviético en su lucha contra el fascismo. En Argentina se crean los comités de apoyo para los combatientes, sus integrantes manufacturan la ropa de invierno, los zapatos y los envían para los combatientes del Ejército Soviético.

En los años de posguerra empiezan con nuevo ímpetu a funcionar sociedades de amistad con la URSS, incluso los «clubes rusos» deportivo-culturales, creados por los inmigrantes de distintas repúblicas de la Unión Soviética. La Embajada de la URSS establece estrechos contactos con la diáspora rusa y sus célebres representantes. Entre ellos, el escultor de talla internacional Stepán Erzia, cuyas obras hasta hoy son objeto de admiración tanto en Rusia como en Argentina.

En 1958 se establece el instituto de las relaciones culturales «Argentina – URSS».

Los contactos culturales llegan a ser más frecuentes y diversos. En el teatro «Colón» se presentan las óperas «Boris Godunóv», «Eugenio Oneguin», «Gallito de oro», «Jovánschina» con Irina Arjípova, Elena Obraztsova, Alexander Vedérnikov, Eugeni Nesterenko. En el mismo escenario brillan estrellas del ballet, tales como Maiya Plisetskaya, Natalia Bessmértnova, Ekaterina Maxímova, Nadezhda Pávlova, Vladimir Vasíliev, Viachesláv Gordeev. Con mucho éxito actúa la orquesta filarmónica de Moscú, el Gran teatro dramático M.Gorki de Leningrado, el teatro E.Vajtangov, el teatro de títeres Sergéi Obraztsóv, el ensamble de Igor Moiseev, el conjunto de danzas de Siberia, el ensamble coreográfico «Beriozka», el Ballet sobre hielo de Moscú y el Circo de Moscú. En los cines argentinos se proyectan las películas soviéticas.

La literatura clásica rusa adquiere más popularidad entre los argentinos, mientras que las obras de Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Ricardo Güiraldes y José Hernández llegan a los lectores rusos. En los escenarios de la URSS se presentan las obras teatrales de los dramaturgos argentinos Agustín Cuzzani y Osvaldo Dragún. Con éxito actúan en la URSS el teatro San Martín, conjuntos argentinos de tango y de folklore, las solistas Mercedes Sosa y Lolita Torres. La película «La edad del amor» por largo tiempo se mantiene entre los primeros en el rating de la popularidad entre los espectadores soviéticos. En 1977, el compositor y cantante argentino Enrique Llopis gana el primer premio en el Festival musical «Clavel rojo» en Sochi. En 1985, el bailarín Julio Bocca recibe el galardón de oro en el V Consurso Internacional de ballet en Moscú.

Descubriendo la cultura rusa, los argentinos se interesan cada vez más por conocer el idioma ruso. Las clases del idioma se dictan en los clubes rusos. A mediados de los años 1960 en Buenos Aires aparece la escuela de ruso que al mismo tiempo se convierte en uno de los círculos de intercambio cultural.

En 1979, el centro de la actividad cultural y social se traslada al edificio No. 4266 en la avenida Rivadavia en Buenos Aires donde se inaugura la Sociedad argentina de las relaciones culturales con la URSS. En 1995, en el mismo lugar empieza a funcionar la representación de Roszarubezhcentr, y luego de su reorganización en 2009, la representación de Rossotrudnichestvo (Casa de Rusia) en Argentina. Su misión es desarrollar las relaciones culturales, científicas, comerciales y sociales entre Rusia y Argentina, apoyar el estudio del idioma ruso, difundir la información sobre la historia y cultura de Rusia, su política interior y exterior y su potencial económico.

En el año 2015, la Casa de Rusia participó ampliamente en los Días de la cultura Rusia-Argentina, un evento acordado por los presidentes de ambos países.

El interés hacia la cultura de Rusia y el idioma ruso sigue creciendo en la Argentina, lo que encaja de una manera natural en el contexto de las relaciones bilaterales.